«Después de los 50, la producción natural de ácido hialurónico del cuerpo baja de manera significativa. El ácido hialurónico es la sustancia responsable de mantener el cartílago hidratado, las articulaciones amortiguadas y el movimiento fluido. Sin él aparecen la rigidez, el roce y ese dolor que hace que le tengas miedo a las escaleras y a las mañanas.
Lo que la mayoría no sabe es que se trata de la misma molécula que los cirujanos ortopédicos inyectan directamente en la articulación de la rodilla. La evidencia sobre la suplementación oral con ácido hialurónico es contundente: más de 13 ensayos clínicos publicados desde 2008 mostraron una reducción significativa del dolor de rodilla y una mejora en la movilidad.
VITRA aporta ácido hialurónico de grado clínico en una forma biodisponible, diseñada para absorción oral: repone lo que se perdió y acompaña la lubricación articular que a tus rodillas les está faltando. Para mis pacientes que buscan opciones no invasivas, este es el tipo de enfoque que les recomiendo conversar con su profesional de salud.»